Hepatitis C, una enfermedad que tiene cura

Bogotá D.C., julio de 2015. “En el país hay entre 200 a 300 mil personas infectadas con el virus de la hepatitis C. Esta infección puede generar cáncer de hígado, una de las primeras cinco causas de muertes por cáncer en Colombia”, explicó el doctor Oscar Beltrán Galvis, gastroenterólogo, hepatólogo y presidente de la Asociación Colombiana de Hepatología.

El especialista aseguró que entre el “10% y el 20% de las personas que tienen la infección crónica pueden desarrollar cirrosis, (cicatrización, endurecimiento y funcionamiento deficiente del hígado) y alrededor del 4% pueden desarrollar cáncer de hígado, causando la muerte del 20% de los pacientes con esta patología antes del primer año de ser diagnosticados”.

La Organización Panamericana de la Salud afirma que esta enfermedad afecta entre 7 y 9 millones de adultos en países de América Latina y entre 300 y 500 mil personas mueren anualmente por enfermedades hepáticas como cirrosis o cáncer de hígado [1]. La Organización Mundial de la Salud- OMS asegura el 85% de las personas que padecen la infección inicial desarrollan hepatitis crónica, de éstos el 70% puede sufrir un daño hepático a lo largo de décadas.

La Hepatitis C es una enfermedad producida por el virus del mismo nombre (VHC), que afecta principalmente el hígado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que en el mundo hay 150 millones de personas con esta infección crónica y que más de 350 mil pacientes mueren al año a causa de complicaciones causadas por la hepatitis C. 1 Muchas personas pueden vivir décadas sin saber que están enfermas y un gran porcentaje ignora cómo y cuándo se contagió.

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Síntomas y diagnóstico[2]

Entre el 70 y el 80 % de las personas infectadas con hepatitis C no presentan ningún síntoma, sin embargo en una etapa avanzada de la enfermedad se manifiestan algunas señales como:

· Fatiga
· Náuseas
· Pérdida del apetito
· Cefalea
· Dolor abdominal
· Fiebre
· Ictericia (coloración amarilla de la piel y de los ojos)
· Ascitis ( hinchazón estomacal por retención de líquidos)
· Vómito de sangre ( puede señalar la ruptura de varices en el esófago)
· Encefalopatía (cambios mentales por alta concentración de amonio en el organismo)

La ausencia de síntomas en etapas tempranas dificulta el diagnóstico de esta enfermedad, sin embargo el doctor Beltrán asegura que “se puede detectar través de pruebas que revelan la presencia de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C, exámenes de sangre que detecte altos niveles de transaminasas y la prueba confirmatoria de carga viral,”.

Transmisión y población en riesgo[3]

Este virus se puede contraer a través del contacto con la sangre de una persona infectada, por lo que las personas que pueden estar en riesgo de contraer esta enfermedad son:

· Pacientes que hayan recibido transfusiones de sangre antes de 1992, ya que antes de este año la sangre no era objeto de pruebas para la hepatitis C, por lo que quizá haya estado expuesto al virus.
· Pacientes que hayan tenido contacto con objetos contaminados como jeringas, agujas u otros instrumentos.
· Personas con tatuajes o perforaciones sin técnicas de esterilización adecuadas o reutilización de elementos.
· Quienes han compartido jeringas, agujas o instrumentos para la inyección de drogas.
· Relaciones sexuales sin protección con personas contagiadas
· Hijos de madres contagiadas que durante el nacimiento hubieran podido contraer el virus.

Prevención

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Aunque no hay vacunas que prevengan esta infección, se puede reducir el riesgo a exposición al virus y en los grupos de población de alto riego. La Organización Mundial de la Salud recomienda:1

· Higiene de las manos: preparación para cirugías, el lavado y uso de guantes
· Manipulación y eliminación segura de objetos afilados
· Análisis de la sangre para donar
· Capacitación del personal sanitario

Tratamientos[4]

Según el doctor Beltrán, “en Colombia están disponibles terapias que alcanzan hasta una tasa de curación del 75% con algunos efectos colaterales y con una duración de 6 meses a 1 año de tratamiento. Sin embargo, en poco tiempo Colombia tendrá mejores alternativas para los pacientes”

El especialista explicó que “estas nuevas alternativas de tratamientos pueden lograr una tasa de curación de más del 95% si el paciente es diagnosticado a tiempo, durando solo de 3 a 6 meses”. El objetivo principal de estos medicamentos es contrarrestar el virus evitando complicaciones como cirrosis, cáncer hepático y la muerte, al igual que mejoran la calidad de vida de los pacientes afectados.

Paula Angélica Martínez
Bogotá, Colombia
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